Me encantaría salir en una de tus fotos, contigo. Aunque sean de un cálido que me mata, aunque sean con Canon, aunque no haya flash, porque si la luz es tan natural y bonita como tú, para qué iba a prequerer nada más.
Te preamo porque soy un primo adicto a la ficción, y no te confundas, sé que no eres perfecta, pero puedo soportar el olor a café recién hecho si el precio es verte amanecer cada día del resto de mi vida.
Ya estoy imaginando ese sofá donde devoraremos series, el tocadiscos en el que no pelearemos por elegir la banda sonora de nuestra vida y el hueco del balcón donde te abrazaré con el primer rayito de sol, el último, y el que venga de rebote.
Y sin saberlo, o eso espero, qué vergüenza, te has convertido en la protagonista de una historia de esas que me ocurren en un presente que quizá no pase más que de largo, distante, y alterado. Pero soñar es gratis, aunque hacerlo contigo me vaya a costar disimularlo.
Somos iguales salvo por las diferencias. Y hasta esas me gustan. Porque son la virtud a mis defectos.
No voy a excederme, no voy a imaginar el sabor de las estrellas sin antes haberme puesto en órbita, pero lo único que deseo en este momento es una conversación eterna que deje Netflix descatalogado.
Eres preciosa, así, a simple vista, pero no sé si es la luz de tu alma o el reflejo en tu piel, y quiero conocer tus días malos, tus cambios de humor, tus rumores, tus verdades, tus mentiras y tus rubores. Y sí, también tus bailes.
Escucho música en inglés para ver si te siento más cerca, y no entiendo mucho, pero suena bonito. A ti espero entenderte, aunque sea feo lo que comprenda.
Ya ves, me gustas por encima de nosotras, porque me ilumina tu luz aunque aún no proyecte sombra.
Te presiento dura y transparente como un cristal, espero que no cortes, pero si lo haces, lameré la herida que sin duda me habré merecido. Eres como el espejo del baño, y quiero quitarte el vaho escribiéndote delicadamente con la yema de los dedos, aunque deje rastro, el rastro de un amor empañado por la ilusión de conocerte.
¿Qué me dices? ¿Salimos a capturar manifestantes? Porque mis sentimientos ya han gritado suficiente por ahora.